Toque 2: Leer como acto de resistencia en época del ·Imperio de la Imagen".
(348 palabras —dentro del rango ideal en tiempos de TikTok).
Este blog no es contenido y a la vez es contenido. Y también las dos cosas a la vez. Y por supuesto, ninguna de las dos. Por tanto siempre tenemos cuatro respuestas posibles para cualquier pregunta.
Al grano: lo que sigue se trata de un reel escrito.
Se consume en vertical pero se piensa en horizontal.
Mientras Philip Glass repite las horas con "Las horas", alguien comentó: “Excelente” en el blog de poemas, que no de poesía.
Gracias. Aunque “excelente” no cura --nada cura-- confirma que el lenguaje aún puede tocar.
Aprovecho que este blog tiene sus características y me enrollo como persiana. No por vanidad. Por necesidad.
Porque escribir así —lento, repetitivo, sin gancho— es salir del tiempo del móvil o celular.
Se trata de negarse a la imagen que todo lo devora.
Significa volver a cuando los blogs eran cuevas donde uno dejaba huellas no métricas.
Entre 2004 y 2013, se pensaba en párrafos. Al menos "yo" pensaba en párrafos.
Hoy se piensa en stories. Y me niego aunque lo acepto porque tiene su swing y no quiero devenir viejo antes de tiempo.
Pero algo cambia: IAG —esa inteligencia que algunos temen— también permite regresar.
No a la nostalgia sino al acto puro de leer y releer.
Y de ahí, a crear. Un contenido que deviene gesto. Lo performativo, no olivides.
Y también de ahí que haya inventado este oficio de activista por el lenguaje.
No para mejorar discursos ni nada parecido. Más bien para desarmar "paquetes" o sofismas hasta que el cuerpo hable sin permiso.
Un futuro cliente me dijo ayer:
—No entiendo qué haces y menos aun cómo hablas...¿tú escribes en castellano?.
Respondí:
—Te escucho decir “todo bien” mientras tu rodilla tiembla.
Y cambio “todo” por “nada”.
Esto que estás leyendo no se postea. Se vive.
Este blog quiere devenir acto performativo. ¿Cómo?
Cada línea un corte en la rutina del lenguaje administrado.
Cada silencio un espacio para que el lector respire sin algoritmo.
Cada espacio en blanco, cada coma que falta o no falta, cada letra minúscula o mayúscula, todo cuenta.
Si llegaste hasta aquí no fue por azar; que no existe aunque tenemos que provocarlo.
Bienvenidx.
La primera sesión es gratis.
La segunda, duele.
La tercera, te devuelve la voz.
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