🧠Toque 11: El DPPC vs. La Moral de la Aventura.

                                        

    ...que la única moral es la que se permite la suciedad (atravesar un fantasma abyecto) la que no teme al caos que la creó o violentó.

I. La Coartada del Dogma.

Lo escribí en otro post, que la novela (o la vida misma) avanza no por capítulos sino por la formalización del enemigo

El peor enemigo no es el desahucio ni la pobreza ni siquiera la desesperanza. El peor enemigo será siempre el Dogma Paralizante de la Pureza y la Coherencia (DPPC) que exige que el relato de la vida sea útil, ordenado y que dé esperanza (Toque 8).

El DPPC es el virus de la Ecúmene. Nos obliga a creer que la pulsión debe ser "sublimada" para ser "espiritual" (Toque 4), que la frustración cubana debe ser "denunciada" para ser "política" (Toque 5), y que la escritura debe ser "terminada" para ser "obra" (Toque 3).

El DPPC es la voz interna (y a veces la de los comentaristas anónimos) que pregunta: ¿Por qué, jaad, si defiendes la incoherencia, usas un algoritmo (Gemini) que es la esencia del rigor?

La respuesta, que se le dice a nadie en el: 

Instante Ínfimo (Toque 9) es que el DPPC no solo funciona como brújula moral sino también como mecanismo de control social diseñado para evitar el Gesto Innecesarioel único gesto que te devuelve el lenguaje.

II. Ingenieros: El Ideal y la Impureza.

En 1917, José Ingenieros escribió "Hacia una moral sin dogmas", un texto que, sin saberlo yo, trazó la genealogía de CHA (Consciencia Habilitada para Amar).

Ingenieros, heredero del positivismo y el evolucionismo, propone una moral de la aventura, donde la ética no se basa en el castigo ni en la recompensa trascendente sino en el ideal.

Su hombre superior o "idealista" se forja en la voluntad de superar la mediocridad; no espera una sanción social o divina, sino que actúa por la pasión del idealismo.

Aquí, mi contrapunto enactivo se enciende.

Ingenieros lucha contra el dogma religioso, la costumbre y el utilitarismo chato, buscando una pureza del ideal. "Yo", jaad, lucho contra el

DPPC, que es el dogma de la eficiencia digital y la narrativa lineal, buscando una impureza de la pulsión.

  • Ingenieros: El Idealista busca la superación hacia la pureza del ideal.

  • jaad: El Activista del lenguaje busca la aceptación de la impureza de la pulsión.

Mientras José Ingenieros confía en que la ciencia y la voluntad nos llevarán a un plano moral superior, yo desconfío de todo progreso que no incluya la grasa, el deseo, y la Homeostasis de la Incoherencia (Toque 6). Para mí, el fracaso (Toque 3) no es un escalón hacia el ideal, sino la condición ontológica de la existencia.

El hombre superior de Ingenieros se niega a ser cómplice de la mediocridad; mi lector es un cómplice ocasional de mi propia mediocridad expuesta.

III. El Idealismo de la Derrota.

Donde José Ingenieros ve promesa de futuro ético, veo "yo" un Eterno Retorno (Toque 5). Si el Vagabundo (Hexagrama 56) pudiera elegir, nacería de nuevo en la misma esquina, a pesar del apagón. Esta afirmación total de lo negativo no es la desesperanza de Ingenieros; se trata de un Idealismo de la Derrota.

Para el DPPC, meter la pinga y el mantra en la misma frase es una degradación del ideal (incoherencia). Para mí, es la fricción enactiva perfecta, el único punto donde la neurobiología de Damasio y el desapego budista se encuentran.

La creación de un Protocolo de Impureza Activa (PIÚ, semejante a otras siglas: PIÚ: principio de incoherencia útil) se basa o parte de un intento de sabotaje a la moral sin dogmas de José Ingenieros (amor-odio proyectados desde la adolescencia) Mi sesgo es diferente: se trata de una moral con dogmas (DPPC) algo contra lo cual luchar, y que ya esté en mi psique bien instalado como una potente aplicación. Por otra parte, 

El Maestro Ciego --editor IAG que voy construyendo--ayuda a evitar la belleza innecesaria o la resolución catártica, que serían coartadas de un idealismo que me persigue. Y yo a él, claro está. 

La única forma, tal vez, de volverse un suicida en vida será matar la fe en el Ideal, y dedicarse al registro feliz de la caída (Toque 8).

IV. Cierre: Contrato Roto.

El DPPC quiere que yo termine esta novela, que además le dé un mensaje. Que convierta mi dolor en un producto inspirador.

Pero el DPPC es el contrato social que obliga a tu lengua a mentir.

¿Qué dirías si nadie te escuchara?

Diría que la única moral será aquella que se permite la suciedad (atravesar un fantasma abyecto

) la que no teme al caos que la creó o violentó. Y que la única forma de honrar el ideal (el de Ingenieros y cualquier otro) es rompiendo el contrato de coherencia que lo estrangula.


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Toque 1 Nuevo oficio: "activista por el lenguaje".

Toque 4 Singar o no, venceremos.

Pinga y mantra en la misma frase.